Juan de
Dios Acuña Muñoz.
Juan de Dios Acuña Muñoz[1], nació en el año de 1884, hijo de españoles llegados a Chile a principios de 1900, sus padres eran Don José Miguel Acuña y María Muñoz; teniendo como hermano menor a Guillermo Acuña.
Fig. : Firma de don Juan de Dios Acuña, año 1936, fuente Registro Civil, gentileza Juan Cornejo A.
Estuvo casado
con Sara Zúñiga Rodríguez también española, quien era hija de José Luis Zúñiga
y de Mercedes Rodríguez. Se sabe que tuvo una hermana llamada Sofía, quien
residió en el puerto de Valparaíso.
El matrimonio
tuvo cuatro hijos: Blanca, Matilde, Luis Armando y Juan de Dios.
Trabajó
como jefe de estación en: Barón – Valparaíso; Traiguén; Yumbel, Chillán; Talca.
De
ahí trabajó en Manantiales y Placilla del Ramal Pichilemu y terminó en el año
1934 en San Fernando, fecha en que jubila de Ferrocarriles del Estado.
De sus hijos,
Matilde fue telegrafista del ferrocarril en Talca y Luis Armando cumplió la
misma función en la Estación de San Fernando.
Con el paso del
tiempo, su hermano Guillermo Acuña M., también fue ferroviario, debido a sus
estudios en el área de la Ingeniería, desempeñándose como inspector en la
Maestranza San Bernardo para luego ocupar el mismo cargo, pero de la Red Sur de
Ferrocarriles del Estado.
Don Juan de Dios
Acuña M., era estricto pero muy humanitario, según cuenta una de sus nietas,
quien agrega que encontrándose de jefe de la estación de Chillán cobijó y dio
trabajo en su hogar a la señora Carmen Parra, la cual tenía dos hijos: Alberto[2] y
Enrique Parra[3].
Don Juan de Dios
Acuña, falleció el 24 de Diciembre de 1939, casualmente un mes después de la
muerte de su esposa, en su casa de calle Nacimiento, actual Olegario Lazo
Baeza, de la ciudad de San Fernando.
Luis Armando Acuña Zúñiga.
Hijo de Juan de
Dios Acuña Muñoz, jefe estación de la Red Sur de Ferrocarriles del Estado entre
ellos de Estación Manantiales y Placilla
del Ramal San Fernando a Pichilemu; y de Sara Zúñiga Rodríguez.
Casado con
Graciela Pavez Carreño, quien era hija de Gregorio Pavez[5] y de
Felicinda Carreño[6].
Este matrimonio tuvo siete hijos: Adriana, Margarita, Eliana, Rebeca, Sara, Juan de Dios, Luis Armando.
Luis Armando,
cursó sus estudios superiores de Ingeniería en la ciudad de Santiago, donde
luego prestó servicios en la oficina del Telégrafo en la estación de San
Fernando, y posteriormente como contratista en el camino hacia las Termas del
Flaco.
Falleció en San
Fernando el 26 de Junio de 1956.
Pedro Castro Villalobos
Pedro Segundo
Castro Villalobos, oriundo de San Fernando, hijo de Pedro S. Castro Santander y
de María Mercedes Villalobos Arelluna. Nació el 19 de Mayo de 1932, casado con
Ana Eliana Aedo Troncoso con la cual tuvo tres hijos: Ana María, Mónica Gilda y
Pedro Castro.
Ingresó a ferrocarriles el 30 de Abril de 1956
después de haber trabajado en la compañía de teléfonos de San Fernando, dejando
en su puesto a Juan de Dios Acuña Pavez[7]. Su padre siempre le dijo
a Don Pedro: que su profesión era ser Maquinista y un buen ferroviario.
Fig.: Don Pedro Castro. Foto original y Gentileza Pedro Castro Villalobos y
José Sarabia.
En su historial relata que fue maquinista de segunda
en los cargueros Nº 307 y 305 que llegaban hasta la ciudad de Talca, y
maquinista de primera lo fue en el tren n° 11
y en el 37. También fue maquinista en el tren n° 1005 – automotor que llegaba hasta
Chillán sin parada–y en el 1023 y 1024 (Rápido la Frontera que llegaba hasta
Temuco). También hizo sus recorridos en las locomotoras tipo ochenta la 806 y
la 839 entre algunas que recuerda, además de las tipo cien como la 1009 y 1010.
También, fue maquinista en los Ramales de Las Cabras y en el Ramal a Pichilemu.
Entre tantas anécdotas nos relató sobre la
locomotora n° 904, que en el año 1950 dejó un no muy pequeño cráter en la vía
férrea al reventársele la caldera, ya que al maquinista y su ayudante se les
olvidó cortar el paso del vapor donde las válvulas de escape se trabaron,
generando la explosión de la caldera.
El 25 de Abril de 1968 realizó el curso para
locomotoras eléctricas tipo 30 y 32, desarrollado en Santiago en la maestranza
San Eugenio, el cual tuvo una duración de cuarenta y cinco días hábiles.
Entre los años 1969 a 1970 fue maquinista de primera
de las tipos 30 y 32 en Santiago y entre 1971 y 1973 en San Fernando, volviendo
a Santiago en 1974.
Se acoge a retiro de Ferrocarriles en 1983, siendo el
último tren que manejó: el nocturno Alameda a Chillán (Nº 7).
Con mucha alegría dice que el año 1987 fue partícipe
de la restauración estética que se le hizo a la locomotora Nº 607 tipo 57 en
San Fernando. Más tarde, fue uno de los ferroviarios que participó en los
ajustes para dejar operativa la
locomotora a vapor 607, con la finalidad de que remolcara al Tren del Vino.
María Inés Córdova Lange.

Los padres de María Inés Córdova fueron Don Filidor
Córdova Pérez y Doña Inés Lange Morel.
Sus abuelos maternos fueron Don Rudolfo Lange,
Ingeniero químico alemán el cual trabajó varios años en las salitreras, y su
abuela materna Sofía Morel Fuentes, de nacionalidad peruana, ambos terminaron
viviendo en Alemania.
Cuando su padre se encontraba ejerciendo de jefe de
la Estación de Colchagua, supo la noticia de que el día 05 de Enero de 1926
pasaría el primer tren con destino a Pichilemu.
Fue así que el día martes 05 de Enero de 1926
alrededor de las 08 hrs se detuvo en Colchagua la locomotora con sus coches
llenos de gente. Fue ahí donde ella subió junto a sus padres, sus hermanos; su
madrina y familiares que se encontraban de visita en aquel entonces para
continuar con el viaje hacia Pichilemu.
María Inés Córdova, estudió en San Fernando en las
monjas Argentinas. Este colegio funcionaba donde actualmente está la Inmaculada
Concepción. Posteriormente esta institución se trasladó a Rancagua.
En el año 1933 contrajo matrimonio con Manuel
Segundo Córdova Morales, oriundo de la ciudad de Teno. La unió en vínculo
matrimonial, el mismo sacerdote que le hacía clases de religión en las Monjas
Argentinas. Más tarde, tuvo dos hijas Mirna Egle Córdova y Mónica del Carmen
Córdova.
Cabe destacar que, Don Manuel Córdova, fue un
connotado empresario hotelero[8] en Pichilemu, siendo
también alcalde suplente, regidor y gran impulsor del primer cuerpo de bomberos
de Pichilemu, junto al Doctor Sánchez, Armando Caroca, Osvaldo Vidal y otros.
La inauguración del primer cuerpo de bomberos de Pichilemu se hizo en su casa
de Avenida Ortúzar.
Falleció en Septiembre del año 2014.
Remigio Antonio Cornejo Escobar.
Nació en el
fundo Alcones cercano a la estación de Ferrocarril El Sauce, que después se pasó
a llamar Alcones. Este fundo era propiedad de la familia Menéndez Behety, desde
el año 1936. Hijo de Don Manuel Cornejo Paredes –administrador del fundo Alcones– y de Regina Escobar.
Tenía siete hermanos, Rolando, Agustín, Carlos, José Santos, Hernán, María y
Graciela.
Casado con María
E. Cornejo Bustamante.
Fig.: Sra. María
Cornejo y Remigio Cornejo en el tren de Pichilemu a Alameda. Foto original y
gentileza Sra. María Cornejo B.
En su juventud trabajaba de tractorista en el fundo administrado por su padre. A comienzos de 1950, ingresó a Ferrocarriles del Estado en San Fernando. Para llegar a ser fogonero, tuvo que viajar a Santiago, donde debían tener un cierto kilometraje para ello, por lo que debía cumplir dicha labor, desde Santiago a Curicó, en una locomotora a vapor de pasajeros. De esta manera, realizó varios trayectos hasta completar el kilometraje, con lo cual finaliza el curso, obteniendo el grado de Fogonero.
Luego inició el
curso para maquinista de tercera, donde estuvo a cargo de trenes lastreros y de
patio; para luego ascender a maquinista de segunda, estando a cargo de trenes
de carga y del pescante. Para llegar a ser maquinista de primera, tuvo que
realizar otra instrucción, que la llevó a cabo con pleno éxito.
Trabajó en el
ramal a Pichilemu tanto con vaporeras como locomotoras diesel D-7100, donde
también – luego de otro curso- estuvo a cargo de dichas máquinas.
Falleció en San
Fernando.
Don Francisco Segundo Cornejo Ormazábal, nació en la localidad de Paredones el 16 de Julio de 1926. Sus padres fueron Isaías Cornejo Galaz y Sara Ormazábal Flores. Casado con doña Sara Acuña Pavéz, con quien tuvo 8 hijos. A los 19 años de edad ingresó al regimiento de infantería Andalién n° 13 de la ciudad de San Fernando.
En el año de 1946 ingresa a F.F.C.C. del Estado como reemplazante en la estación de San Fernando. Ese mismo año es derivado a la estación de Malloa –ramal El Carmen– con la función de cambiador. Aproximadamente desde mediados del año 1946 hasta el año 1948, es asignado como palanquero –persona que entrega y desarma carros de carga– del tren de carga Nº 201, entre las estaciones de Alameda y Puerto Montt. Sin embargo, a mitad del año 1948 fue trasladado en la misma función a los trenes de carga Nº 235 – 236 en el ramal de Pichilemu. En 1949, fue enviado a la estación de Larraín Alcalde como vigilante; siendo el jefe de estación en ese entonces don Dagoberto Palacios.
Fig.: A la derecha Francisco Cornejo Ormazábal, en la estación San Fernando, foto de Juan Cornejo A, año década de los 70.
En 1950 es nuevamente reasignado como guardia a la estación San Fernando. En ese mismo año, es asignado como reemplazante en las estaciones de Manantiales, Placilla, Paniahue, Palmilla, Peralillo, Pichilemu. Posteriormente, se desempeñó como asistente de conductor en los trenes 37-38 de pasajeros, tren local del trayecto de San Fernando a Pichilemu y viceversa.
fig: Don Francisco en la cabina de la locomotora a Vapor 607 pronto a iniciar el Servicio Tren del Vino.
Foto de Juan Cornejo Acuña año 2008.
Por esos años, en los meses de Enero y Febrero –exclusivamente los días Domingo– F.F.C.C. del Estado agregaba un tren denominado El Excursionista, donde él cumplió la labor de asistente de conductor.
Más tarde, estuvo de cambiador de trenes en las estaciones de Manantiales, Placilla, Peralillo, Palmilla, Paniahue, y Alcones del ramal Pichilemu. Luego fue nuevamente reasignado, pero de manera definitiva, como guardia de la estación, bodegón y casa de máquinas de la ciudad de San Fernando. Después de haber cumplido varios años como guardia en esta estación, queda como jefe de guardias, cargo que desempeña hasta el año 1977 el cual sería el último hasta antes de acogerse a retiro luego de 31 años de servicio.
Falleció a los 94 años de edad el domingo 13 de Junio de 2021.
Gustavo González Donoso.
Nació en
Santiago el 24 de Mayo de 1932. Hijo de Don Enrique González Toledo y de
Adriana Donoso Farías.
Fig. Don Gustavo González, foto de Juan Cornejo A., año 2013.
Su padre fue durante varios años Inspector de Máquinas en el Ramal de Las Vegas a los Andes. En Las Vegas, hacían la combinación con el expreso que venía desde Santiago a Valparaíso y con el tren ordinario que hacía el recorrido de Valparaíso hasta Santiago.
Su ingreso al
ferrocarril, lo hizo el año 1953 en la estación de Pichilemu[9] como
Aseador y Limpiador de Coches. Ese mismo año recuerda que debido a la
celebración del Congreso Eucarístico realizado en el mes de Diciembre, llegó a
Pichilemu el tren N° 11 con una Caturra, Diesel Pequeña, que provenía desde
San Fernando, la cual estaba compuesta por la locomotora diesel, un furgón,
tres coches de primera y seis coches de segunda clase. Para todos fue sorprendente
la llegada de dicha composición, producto que hasta ese entonces sólo
circulaban las locomotoras a vapor.
Abnegada era la
labor de don Gustavo, a veces viajaba hasta la estación de Colchagüa y
combinaba con el tren n° 11 para hacer un aseo más prolijo a los coches en
general.
El año 1962
terminaron de viajar las locomotoras a carbón con pasajeros hasta Pichilemu
y se dio paso a las diesel o petroleras.
Cada vez que
arribaban los trenes de pasajeros a la estación de Pichilemu, luego de su largo
viaje, los estanques de agua llegaban vacíos, por lo que él debía procurar que
el tren iniciara el viaje con los estanques llenos con agua. Además, debía
preocuparse que los asientos, ventanas y los pisos de los carros los cuales se
ensuciaban con mucha facilidad estuviesen limpios, con la finalidad de que no
existiese ningún problema durante el trayecto
Actualmente
reside en Pichilemu y su historia demuestra la importancia de un Aseador y Limpiador de
trenes en el Ramal de San Fernando a la costa y el resto de los F.F.C.C. del
país.
Alejandro Guzmán Schremser.
Sus estudios
superiores los efectuó en la “Universidad
de Chile, donde obtuvo el título de Ingeniero Civil, el 4 de diciembre de 1893”
(Matus & Vassallo, 1943: 92).
Fig.: Imagen del Ingeniero Alejandro Guzmán. Fuente de la fotografía: Ferrocarriles de Chile: Historia y Organización; año 1943.
Dentro del abultado currículum del Ingeniero sanfernandino –según Matus y Vassallo– en lo respectivo a ferrocarriles en construcción se destacan:
a) “Ingresó a la Administración Pública como sub-teniente de Ingenieros
Militares” (Matus & Vassallo, 1943: 92).
b) “El 9 de marzo de 1893, fue nombrado Ingeniero segundo de la sección
de puentes y caminos de la Dirección de Obras Públicas” (Matus & Vassallo, 1943: 92).
c) “El 9 de Enero de 1894, actuó como Ingeniero 1° primero del ferrocarril
en estudio de Temuco a Pitrufquén” (Matus &
Vassallo, 1943: 92).
d) “El 21 de mayo de 1895, fué nombrado Ingeniero 1° del ferrocarril en
estudio, de Melipilla a Quilpué, pasando por Marga Marga” (Matus & Vassallo, 1943: 92 - 93).
e) “El 27 de Junio de 1895,
ascendió a Ingeniero jefe de sección en el ferrocarril en construcción de Vilos
a Illapel y Salamanca” (Matus & Vassallo,
1943: 93).
f) “Es designado Ingeniero residente el 26 de septiembre de 1896,
teniendo a cargo la explotación ferroviaria de la línea de Osorno a
Pichirropulli” (Matus & Vassallo, 1943: 93).
g) “El 22 de Mayo de 1900, actuó como Ingeniero jefe del ferrocarril en
estudio de Osorno a Puerto Montt, presentando el anteproyecto de esta línea y
al cual se ciñó el estudio definitivo” (Matus
& Vassallo, 1943: 93).
h) “El 30 de mayo de 1901, es nombrado Ingeniero jefe de ferrocarril en
estudio de Chillán a Tomé el 30 de mayo de 1901”
(Matus & Vassallo, 1943: 93).
i) “El 21 de noviembre de 1905, fue nombrado inspector visitador de los
ferrocarriles en estudio y construcción” (Matus
& Vassallo, 1943: 94).
j) “El 24 de mayo de 1906 desempeña el cargo de Jefe de la Inspección
General de Obras Públicas” (Matus &
Vassallo, 1943 : 94).
Posteriormente
Guzmán, sería “comisionado como Ingeniero Jefe de la Sección Técnica de los
trabajos del Ferrocarril Internacional de Arica a la Paz. Dirigiendo allí
personalmente los estudios de la sección chilena, cambió totalmente el trazado
que había propuesto Don Josías Harding” (Matus
& Vassallo,, 1943 : 94).
Sin embargo,
para el ferrocarril Pichilemu, es muy importante gracias a que:
“El 5 de marzo de 1902 es designado Ingeniero jefe del ferrocarril en
estudio y construcción de Alcones a Pichilemu, en este ramal se encuentra el
túnel El Árbol con 1975 mts de longitud ,el más largo de Chile hasta ese año
.Ahí le correspondió colocar el eje, es decir la dirección que debía seguir la
perforación de las galerías de avance que se iniciaron por las bocas oriente y
poniente, juntando las galerías en la mitad del túnel tan solo con una
desviación de 3 centímetros en sentido horizontal y un centímetro en sentido
vertical” (Matus & Vassallo, 1943: 94).
Pero su aporte trascendió, ya que él terminó los cambios iniciados por el
Ingeniero Ascencio Astorquiza al trazado de Alcones a Pichilemu[10] del
proyecto original realizado por Domingo Santa María.
El “2 de marzo
de 1912 estuvo como Director interino de Obras Públicas” (Matus & Vassallo, 1943: 95), no obstante, fue
designado como “Director General de los Ferrocarriles del Estado el 30 de
Agosto de 1912” (Matus & Vassallo, 1943: 95),
al cual renunció en Mayo de 1914, porque es asignado a la “Dirección de Obras
Nuevas” (Matus & Vassallo, 1943: 95).
En 1915, retorna
al “cargo de Director General de los Ferrocarriles” (Matus & Vassallo, 1943: 95), hasta el 14 de Julio de 1918,
debido a que fue designado como
“Director de la Caja de Retiro y Previsión Social de los Ferrocarriles” (Matus & Vassallo, 1943 : 95), el cual fue el
último cargo en el cual trabajó.
Don Alejandro
Guzmán, jubiló en el año 1924, falleciendo en la ciudad de Santiago el día
martes 3 Enero de 1939.
Belisario del C. Llanca Peña.
Sus estudios los hizo en la
escuela Nº 5 de La Huerta, estando en dicho establecimiento hasta sexto básico,
para después proseguir sus estudios en Curicó.
Se casó con Silvia Lara con la
cual tuvo siete hijos de los cuales hasta el día de hoy se siente muy orgulloso.
En el año 1959 ingresó a Ferrocarriles
del Estado, como operador en la estación de Paine de la línea central.
Fig. : Don Belisario Llanca(a la izquierda),
junto a Benedicto González (a la derecha), ambos ex ferroviarios. Foto
de Juan Cornejo A, Septiembre 2007.
Con distinción aprobó el curso de capacitación en Santiago el 30 de Mayo de 1964 en la escuela de jefes de grupo de vía Ingeniero Diógenes Córdova, aquí don Belisario recuerda que este curso lo hizo con otro carrilano que trabajó en el ramal Pichilemu, Don Víctor González Pino –quien es el padre del también ferroviario, investigador y amigo– Benedicto González V.
Se trasladó a Alcones el 01 de
Julio de 1966, trabajando en el grupo de vía y obras con sus amigos: Héctor
Ortiz, Luís Orellana Palominos[12],
Ramón León, Osvaldo Rubio, Feliciano Abarca Vargas, Manuel Álvarez, José
Contreras, Manuel Leiva, Luís Rubio, Guillermo Carreño, José Salinas, Manuel
Carreño. Junto a ellos andaban por la vía en un Motorriel, específicamente en
el FA-25 de cuatro cilindros.
Comenzaban sus labores desde el
km 72 (Marchigüe) hasta el km 92 –entre Tierra Amarilla y el túnel de El Árbol–
donde estuvo hasta el 30 de junio de 1972. Cuenta que aquí les tocaba un gran
trabajo, ya que se debía dejar en excelente estado la mantención de la vía para
el paso del tren a Pichilemu y viceversa.
Entre sus recuerdos, comenta
sobre los servicios 11 - 12[13];
el expreso, el 11 A - el 12 B[14],
que saliendo de la estación de San Fernando enfilaba rumbo hacia Pichilemu,
pero lo particular era que se detenía en algunas estaciones, dentro de las que
menciona Santa Cruz, Peralillo, Marchigüe y obviamente Pichilemu, sin embargo,
era solamente cuando existía mayor flujo de pasajeros en el verano; el local 37
- 38[15];
el carguero 235 – 236 y el recordado Excursionista[16].
Luego de varios años trabajando
para ferrocarriles, jubila en la década de 1990. A pesar de eso se integra al
proyecto Tren del Vino, donde se encarga de cumplir la labor de arreglar la
vía, al igual que en el tiempo de oro de ferrocarriles.
Leontina Lizana Vargas.
Su padre era
jornalero en el Fundo El Puesto, propiedad de Carlos Echazarreta Larraín y su esposa
María Iñiguez Infante[17] los
cuales tenían tres hijos: Lucrecia, Carlos y José Horacio. Recuerda que entró a
primero básico en la Escuela de Larraín Alcalde en 1961, allí ocupaban dos
salas, una era para alumnos de primero a cuarto y la otra de quinto a séptimo.
Fig.: Sra. Leontina Lizana, foto de Juan Cornejo A., año 2013.
Leontina tuvo
dos profesores, en 1960 comenzó con Mario Vera González y terminó el séptimo
con Elena Vargas C. (ellos vivían en piezas habilitadas para los profesores en la misma escuela).
Viajaba a pie
muy temprano desde el sector de Puente de Mulas, donde ella vivía y se venía a
la escuela con los trabajadores del Fundo El Puesto.
Los principales
juegos de aquellos años eran la nación, la cola de zorro, el tombito, el luche
y otros que ellos mismos creaban. Recuerda a sus compañeras de curso como si
fuera el día hoy, ellas eran: Gloria Castro –muy amiga–; Marina Cornejo, Mireya Cornejo,
Silvia Allende, María Pavez, Francisca Jorquera, Luis Jorquera, Luis Salinas,
Alfonso Barra, Eladio González, Gilda Pavez, Francisco Lizana, Nelly Lizana,
Patricio Lizana, Marco Lizana, Rebeca Vargas, Oriana Urra entre otros.
Recuerda a la
hija de Don Pedro Mendieta y Teresa Salas, dueño de la pulpería aledaña al
recinto de la estación Larraín Alcalde. También a la profesora Delia Mendieta
Salas[18], la
primera educadora de la escuela, quien siempre hacía participar a los alumnos en
bailes y otras actividades en Pichilemu.
La Señora
Leontina actualmente reside en Pichilemu.
Luis Fernando
Lorca Opazo
Cuando
viajábamos en tren entre las ciudades de San Fernando y Pichilemu, los viajes
siempre eran preparados con mucha anticipación, sobretodo si eran de vacaciones.
Era común el nerviosismo por llegar pronto a la playa, por ende, había que
arreglar las maletas tratando de llevar hasta lo imprescindible, todo esto
debido a que -en algunas oportunidades- la estadía era por más de un día y
muchas veces al año.
En varias
estaciones de nuestro Ramal San Fernando a Pichilemu siempre hay alguien que te
ayudaba con el traslado de tus maletas y otras tantas cosas que uno transportaba.
Es así, como queremos expresar, a través de estas palabras, la vitalidad y el
importante papel que desarrolló Don Luis Fernando Lorca Opazo: trasladador de
equipaje en la estación de Pichilemu. Si bien no pertenecía a la Empresa de los
Ferrocarriles del Estado, su abnegada labor lo hace merecedor de la condición
de Ferroviario.
Don Luis Fernando
Lorca, nació en Requínoa el 25 de Febrero de 1923. Fue hijo de Jeremías Lorca y
de Mercedes Opazo. Realizó su servicio militar en Buin el año 1941. Llegó a la
ciudad de Pichilemu, proveniente de Palmilla, a principios de los años 60 con su esposa. El padre de don
Fernando había vivido en la ciudad de Santa Cruz por motivos de trabajo en la
estación ferroviaria del mismo nombre. Al estar cercana a la localidad de
Palmilla conoció a quien fuese su esposa: la señora Laura Rosa Pérez Díaz -oriunda
de ese lugar e hija de Desiderio Pérez y de Ema Rosa Díaz.
Fig: Matrimonio Lorca Pérez, foto gentileza Sra. Bristela Lorca.
Luis Fernando y Laura tuvieron producto de su matrimonio[1] 7 hijos cuyos nombres son: María, Casilda, Fernando, Bristela, Juan, Andrés y Carlos.
La función que
tuvo fue la de cortero, persona que llevaba las maletas de los pasajeros que
llegaban a la estación de Pichilemu hasta los cabritas o coches a caballos, residenciales
cercanas a la estación, etc.
Su hija comenta
una anécdota de su padre bajo esta función: “recuerdo cuando había que hacer
transbordo en la Estación El Lingue, porque se había descarrilado el tren. Al
lado del convoy recién llegado estaba el tren Excursionista. A nosotros esto
nos favorecía, ya que, con mi padre sacábamos mariscos y cochayuyo con la
finalidad de llevarlo a Palmilla para venderlo o en su defecto los cambiábamos por cosechas
de la época”.
Luis Fernando
Lorca falleció un 15 de abril de 1985.
Anecdotario
Dentro de su
labor don Luis Fernando tuvo muchas vivencias, de las cuales compartiremos
algunas:
Nuestro
protagonista siempre destacó a Don Carlos Rojas Pavéz[2],
puesto que al llegar a Pichilemu él siempre tendió una mano ayudándolo en todo
lo que don Fernando necesitara.
Reflexiones y
anécdotas de su hija Bristela[3]
sobre su padre nos dice:
“Esta es la
reseña biográfica de un cargador ferroviario como Don Luis Fernando relatada a
través del conocimiento de su campo de trabajo: en el que tuvo la oportunidad
de ser actor principal, donde conoció el ferrocarril y sus personas como eran
en aquellos años. Él no sabía de horarios de trabajo y tarifas, su sustento
quedaba a voluntad de cada persona, con normativas que sólo mi papá creaba, donde
sus manos eran su elemento principal de transporte. Tuvo la oportunidad de
conocer desde el jefe de estación pasando por el conductor, inspector,
maquinistas, fogoneros, cambiador, guarda cruce, carrilanos y en general a
todos los que estaban pendientes de la línea y de aquel penacho de humo negro -
blanco de las locomotoras a vapor como también de las diésel de su época.
Fig: Don Luis Fernando Lorca junto a un coche de pasajeros y una Diesel D-7100 en el andén 1 de la Estación Pichilemu. Foto y gentileza Sra. Bristela Lorca.
[1] El
sacerdote que celebró sus nupcias en aquel entonces era Luis Alberto Ramírez
Cerda quien estuvo en Palmilla entre los años 1953 a 1968, anteriormente había
estado en 1952 en la Parroquia de San Fernando.
[2] Quien
fue alcalde de esa localidad entre 1967 y 1971.
[3]
Hija que nos facilitó información y fotografías de su padre.
Sergio
René Martínez Albornoz.
Sus estudios primarios los realizó entre los años 1936 al 1941 en el Instituto San Martín de Curicó, para luego continuar en el Liceo de Hombres de la misma ciudad entre 1942 y 1947.
Sus inicios como ferroviario los
comenzó en Santiago, el día 27 de mayo de 1949 en la Maestranza San Eugenio.
Según su propio relato, cuenta que es “como si estuviera en aquellos años,
puesto que empezábamos como limpiador, luego de ayudante fogonero, Fogonero, ayudante Maquinista, Maquinista de
Patio, Maquinista de Segunda -trenes de carga- y Maquinista de Primera -trenes de pasajeros”
En San Eugenio estuvo como Aspirante, de ahí se vino a San Fernando en
1949, para luego trasladarse a Talca en
1950, regresando posteriormente en el año 1953 a Rancagua. En 1954 fue enviado
a Barrancas, San Antonio, trabajando como Aspirante en el Ramal a Cartagena.
En 1955 empezó a trabajar en la ciudad de San Fernando como aspirante de
primera en el Ramal a Pichilemu, luego como Fogonero de tercera, más tarde de
segunda y finalmente de primera.
El año 1966, nuevamente vuelve a San Eugenio, pero como maquinista de
tercera y el mismo año regresa a la segunda zona de ferrocarriles con el grado
de Maquinista de Segunda en un tren lastrero, quedándose definitivamente a
trabajar en San Fernando en donde ascendió a Maquinista de primera.
En San Fernando trabajaba en el macho alemán N° 388 y era Maquinista de
la locomotora N° 531 tipo 57
en el Ramal San Fernando a Pichilemu, como también lo fue de la 801 y de la 839
ambas del tipo 80.
Su último viaje como Maquinista de primera lo realizó en el Ramal
Pelequén a Las Cabras, el día 30 de Agosto, casualmente para la festividad de Santa
Rosa, acogiéndose a retiro el día 31 de Agosto de 1980, como uno de los maquinistas
que recorrieron el insigne Ramal a Pichilemu. Se casó con la Sra. Amada Ahumada
Adasme, con quien tuvo descendencia. Don Sergio Martínez, falleció el día 21 de
Mayo de 2009.
Luís Orellana Palominos.
Nació el 03 de Noviembre de 1921
en la localidad de Codao, sexta Región, trasladándose a los once años a San
Vicente Tagua- Tagua. Con orgullo cuenta que desde los 12 años de edad y hasta
los veinte fue un campesino que con orgullo trabajaba de sol a sol. Eran cinco
hermanos tres hombres y dos mujeres.
Teniendo 25 años en Febrero de
1946 ingresó a trabajar al ferrocarril en el Ramal Las Cabras en la localidad
de Requegua distante a seis kms de San Vicente. En Requegüa estuvo solo seis meses
y lo trasladaron a San Vicente.
El mismo año 1946 estudió en la
escuela pública nocturna de San Vicente, en donde sacó su enseñanza básica. Relata
que a veces llovía incesantemente en invierno, pero sus estudios nunca los dejó
de lado, por muy duro que le tratara el clima.
En el año 1953 llegó a San
Fernando, siendo chofer de un Motorriel en el Ramal Pichilemu entre 1953 y
1963.
Fue vicepresidente de la Unión
de Obreros Ferroviarios de San Fernando, durante el gobierno de Don Gabriel
González Videla.
Estando en San Fernando el año
1962, fue enviado a Santiago a realizar un curso de dos meses en el Instituto
Ferroviario durante los meses de Junio y Julio[23].
Fue así como obtuvo el grado de Jefe de Grupo de Vías y Obras.
Fig.: Arriba del Motorriel, foto original y gentileza de Luís Orellana Palominos.
Personas de Izq. a Der.: Héctor Ortiz,
Luís Orellana Palominos, Ramón León, Osvaldo Rubio.
Abajo de Izq. a Der.: Feliciano
Abarca Vargas, Manuel Álvarez, José Contreras, Manuel Leiva, Luís Rubio,
Guillermo Carreño, Belisario Llanca, José Salinas, Manuel Carreño.
El grupo de vías y obras de Alcones tenía el sector de pasado Marchigüe hasta el Lingue, pero cuenta que también apoyaban al grupo de Pichilemu y viajaban al balneario a descargar lastreros y hacer reemplazos.
Recuerda que andaban por la vía en
un Motorriel FA-25 de cuatro cilindros. Las labores principales que
desarrollaban eran mantener en buen estado la vía, es decir, durmientes,
rieles, las cunetas de los túneles La Viña, El Árbol, El Quillay, etc., todo era
a pulso en aquellos tiempos. Sobre los túneles dice: “los limpiábamos
ayudándonos por el alumbrado de lámparas a carburo”
Pedro Antonio Rosselot y Frías
Nacido en Santiago en el año de 1859, titulándose en 1882 de Ingeniero. Ingresó “a la Dirección de Obras Públicas en 1888” (Greve, 1944:316).
Un
dato importante para la actual región de O´Higgins, se encuentra en que el “25 de Enero de 1888 es nombrado jefe de la comisión encargada
del trazado definitivo
del ferrocarril de La Palmilla a Alcones” (Greve, 1944:316), el cual fue construido entre los años 1888[23] a 1893.
Fig.: Imagen, nombre y firma del Ingeniero Pedro Rosselot. Fuente de la fotografía: Historia de la Ingeniería en Chile, año 1944.
Posteriormente, se incluye “en los trabajos del de Pelequén a Peumo” (Greve, 1944:316).
Al
concluir su labor, fue enviado al ramal “de Talca a Constitución” (Greve, 1944:316).
Don
Pedro Rosselot se había
iniciado como “contratista en el año 1893 con el muelle de Llico”
(Greve, 1944:316), donde tuvo más tarde importantes obras de
construcción, como “el ferrocarril de Osorno,
contratado en el año
1907” (Greve, 1944:316).
Lamentablemente, mientras se encontraba en
dichas obras, falleció en
la ciudad de
Osorno el 4 de
Marzo de 1909.
Víctor
Domingo Santa María y Márquez De La
Plata.
Se tituló como “Ingeniero geógrafo el año 1874 y al año siguiente en minas en la Universidad de Chile”
(Greve, 1944:287), para
posteriormente
perfeccionarse y recibir el “título de Ingeniero
Civil en la
Universidad de Gante (Bélgica) en 1878” (Greve, 1944:287).
De regreso en el país, fue ayudante del Ingeniero V. Aurelio
Lastarria, trabajando con él “en los estudios del Ferrocarril de Taltal al
interior del Desierto de Atacama” (Greve, 1944:287).
El Ingeniero Santa María adquirió gran
prestigio en el Ferrocarril del Sur. Cuando estuvo en el año 1882 tuvo bajo su
responsabilidad la construcción de puentes ferroviarios, esto “después de haber servido
un tiempo a las órdenes del Ingeniero Carlos F. Hillman, en la sección de Santiago a Curicó” (Greve, 1944:288).
Destacables
obras construidas bajo su dirección, fueron “los puentes Maule y Lircay”
(Greve, 1944:288).
Perteneció a la Empresa
de los Ferrocarriles del Estado, donde como “Ingeniero en jefe de la segunda
sección” (Greve, 1944:288), tuvo mucha
importancia para el ferrocarril de Palmilla a Pichilemu, puesto que fue “comicionado
por decreto supremo de 22 de Octubre de 1885, para hacer los estudios i el
trazado del Ramal de la Palmilla a la costa
Estuvo
en ferrocarriles hasta enero de 1888, sin embargo, ingresaría “como el primer director que tuvo la Dirección
de Obras Públicas, le correspondió atender desde luego a
la organización de este vasto servicio” (Greve, 1944:288).
Don
Domingo Santa María, renunció a la Dirección de Obras Públicas en 1889.
El Consejo de Obras
Públicas, había acordado enviar un ingeniero, para que fiscalizara “la construcción de los nuevos puentes
ferroviarios contratados con la firma Schneider & Cie., del Creusot” (Greve, 1944:290).
Don Domingo Santa María, fue designado como ese ingeniero fiscalizador el 27 de Noviembre de 1889,
a través del acuerdo gestado
en el Consejo de Obras Públicas, “se aprobó por Decreto Supremo del 16 de Noviembre de 1889” (Greve, 1944:290), quien viajó a fines de
1889 a Francia,
radicándose en la ciudad de París.
Don Domingo Víctor Santa María y Márquez de la
Plata, falleció en Santiago el 12 de Diciembre de 1919.
José Aníbal Sarabia Guajardo[24].
Fig. : Maquinista José Sarabia, ingresando con la Locomotora 607 al andén 3 de la estación San Fernando. Foto de Juan Cornejo A. Año 2008.
Se trasladó a Rancagua, donde sus estudios básicos los llevó a cabo en la escuela N°1 y luego en la escuela N°3 entre los años 1949 y 1956, para después hacer su enseñanza media en el Liceo Industrial, en donde se recibió de mecánico industrial el año 1960.
Inicia
su vida en Ferrocarriles del Estado, en la ciudad de San Fernando en marzo del
año 1962 como limpiador. En 1964 asciende a caldeador y en 1965 llegar a ser
Fogonero de vapor. Posteriormente, fue ayudante de tracción de máquinas diesel,
eléctricas y automotores.
Bajo
el cargo de fogonero, anduvo en la locomotora a vapor tipo 80 N° 851 desde San
Fernando a Talca y Talca a San Fernando,
y desde San Fernando a Santiago y viceversa.
Entre
las máquinas tipo 57 que trabajó como Fogonero, están la 518[25], 520,
551, 557 y la 607[26] en
el lastrero y carguero; como también en la N° 208, tren lastrero. Esta máquina
era un poco más pequeña que las tipo 57.
En
el año de 1973 fue ascendido a maquinista de tercera. Con este cargo trabajó en
el ramal Pelequén - Las Cabras y en el
de San Fernando a Pichilemu, donde incluso condujo las locomotoras diesel 7100.
En
1974 es trasladado a San Eugenio como
maquinista, con la finalidad de hacer el recorrido del ramal Alameda a
Cartagena[27], donde al poco tiempo
después ser ascendido a maquinista de segunda, fue destinado a trabajar en el
trayecto Santiago a Chillán, en las locomotoras eléctricas E - 30 y E- 32.
En
el año 1990 es ascendido a maquinista de primera, trabajando desde Santiago a
Chillán en el tren nocturno de pasajeros 1 y 2.
En
1994, se acoge a retiro de Ferrocarriles del Estado.
Desde
el año 2005 al año 2010 prestó servicio en el Tren del Vino en la locomotora
tipo 57 N° 607.
Falleció en Agosto del año 2017.
Fig.: Maquinista Rubén Tobar, foto de Juan Cornejo A., año 2012.
Sus estudios
primarios los realizó en la antigua y bien nombrada Escuela Nº 5 de Hombres de San Fernando, para
seguir posteriormente sus estudios en el Liceo de Hombres Neandro Schilling,
ubicado frente a la Plaza de Armas de la misma ciudad.
Comenzó a trabajar
en la Empresa de Ferrocarriles el año 1950 en la ciudad de Rancagua para
trasladarse el mismo año a San Fernando, sin embargo, vuelve nuevamente a Rancagua
y permanece entre los años 1953 a 1954 trabajando allí en el macho Alemán (tipo
47) Nº 388. A fines de 1954, regresó a San Fernando, desempeñándose en el macho
Alemán Nº377, posteriormente logrando ascender a ayudante de maquinista.
Asentado y trabajando
cerca de su hogar, se casó con Amanda Ahumada, quien era hija de Armando
Ahumada, el cual había sido maquinista de Ramal costero sanfernandino, cuando
la punta de rieles era Larraín Alcalde, para después el año 1926 serlo
Pichilemu.
Don Rubén, quien
es amigo y colega de José Sarabia –maquinista del Tren del Vino– fue nombrado
maquinista el año 1963 estando en San Fernando. De las locomotoras en que
recorrió el Ramal a Pichilemu, recuerda la tipo 58 Nº 557[28]
y la tipo 57 Nº 522 pasajeros y la Nº 524 que era carguera en la cual trabajaba
también José Varela; además de la tipo 80 n°836[29].
En el año 1976
dejó la Empresa de Ferrocarriles del Estado, poniendo término a una incesante
vida de ferroviario. Insignes son los recuerdos que recaba en su memoria, recorriendo
paso a paso la efectiva labor desarrollada en gran parte en el Ramal San Fernando
a Pichilemu.
Anita
Torrealba Moraga.
La señora Anita Luisa de las Mercedes Torrealba Moraga, nació el día
10 de Diciembre de 1913 en la localidad de Romeral de la comuna de Chimbarongo.
Fue la tercera hija de 5 hermanos: Margarita, Vitalicio[30],
José y Ramón. Su madre se llamaba Luisa Moraga.
A
los 12 años, llega a San Fernando y comienza a trabajar primero como asesora de
hogar, posteriormente como Palomita
Blanca.
Fig.: Sra. Anita Torrealba, comerciante de la estación San Fernando, foto Archivo Familia Cornejo Torrealba.
La
señora Anita, trabajó en un principio afuera de la COPEVAL donde vendía sus
productos. Posteriormente trabajó como comerciante –pues ellas se
autodenominaban así– en la estación de San Fernando. Al llegar allí, estuvo en
el segundo andén, pero fue trasladada junto a la oficina del practicante.
Sus
productos los colocaba en canastos que a su vez estaban afirmados en un mueble.
Dentro de la gama de alimentos a ofrecer, estaban los pescados fritos, frutas, patas
de vacuno, sándwich, pasteles, entre otras cosas.
Según
recuerda una de sus hijas, la señora Anita, iba en un carretón a comprar al
fundo La Palma o a comerciantes que provenían de la costa.
Además
de trabajar en la estación de San Fernando, iba a las festividades religiosas,
tales como La fiesta de San Sebastián en la localidad de Yumbel; a la
festividad de Nuestra Señora de la Merced en la localidad de Alcones (celebrada
el día 24 de Septiembre); a localidades cercanas a Marchigüe; a Ciruelos a la
festividad de San Andrés (celebrada el día 30 de Noviembre), entre otras.
Según
sus hijos y nietos, se caracterizaba por su sencillez, los valores que entregó
a sus protegidos, la perseverancia, porque aparte de criar a sus 8 hijos, se
responsabiliza de los 5 hijos de su hija mayor quien falleció a causa de una
bronconeumonía, a una nieta y además de cuidar a otra persona, la cual no
pertenecía a la familia.
Aproximadamente
en 1962 la señora Anita, después de varios años de trabajo y además de problemas
de salud dejó de trabajar como palomita
blanca, dedicándose a las labores del hogar, tomando las riendas de la
familia sus hijos mayores.
La
señora Anita tuvo 8 hijos –4 hombres y 4 mujeres– teniendo 25 nietos y en la
actualidad aproximadamente más de 34 bisnietos.
Cabe
destacar, que algunos de sus hijos, se destacaron en disciplinas como el boxeo
y el básquetbol, como por ejemplo Nolberto Torrealba[31]. La
hija menor de todos los hermanos, Gabriela Torrealba, es la esposa y madre de
los autores de este libro.
A
pesar de sus años y de tener sólo problemas con la presión arterial, la señora
Anita tenía buen estado de salud, sin
embargo, en el mes de mayo del año 2001, se agrava su salud, pues se le declara
una arritmia cardiaca[32], que
el día 20 de Junio del 2001 a raíz de un infarto provoca su deceso a la edad de
87 años.
Don José Varela F, o Varelita como era conocido por sus colegas, cumplía todos los
requisitos para ser un buen maquinista.
Fig. : Maquinista José Varela, foto original y gentileza, Sra. Rosa González Blanco.
Nació el 01 de
Junio de 1921, hijo de Don José de la Cruz Varela Flores y de Rosa Amelia
Flores Moreira. Casado con la Sra. Rosa González Blanco en 1957.
Ingresó a
ferrocarriles en la década de los años
1940 estando hasta fines de 1960.
El ramal a
Pichilemu, lo recorrió con su locomotora a cargo, la N° 517 y en la 524[33] del
tipo 57; y también en las Diesel tipo
D-7100. Innumerables son las jornadas en que pasó estación por estación desde
San Fernando hasta la punta de rieles en Pichilemu.
Esta es una
pequeña reseña, de quien en vida fuera un gran amigo[34] y
que sin duda, el haber sido maquinista, fue una de las mejores representaciones
como ferroviario ante sus compañeros.
Falleció en el
año 1989.
José
Antonio Vidal Parraguez
Fig. : Sr. José Vidal, foto de Juan. Cornejo A., año 2013.
Al momento de fallecer su madre en Placilla, lo trajeron a la casa de sus abuelos en San Miguel de Las Palmas.
Recuerda que el
registro civil en aquellos años era en Pumanque y los bautizaban en la
Parroquia más cercana que era la del pueblo de Ciruelos.
Don José Vidal
ingresó a ferrocarriles el 12 de Noviembre de 1962 en la estación Larraín
Alcalde[35],
como operario de vías y obras. Le correspondía el cantón[36]
desde el kilómetro 105 hasta 88, aquí se encontraba el Puente San Miguel[37].
Sus tíos Abdón
Parraguez y Ramón Parraguez[38]
tuvieron un percance cerca del Puente San Miguel. Sucedió que una vez
finalizada la faena diaria –la cual era la descarga del carbón del fundo San
Miguel de las Palmas– pasaron al despacho[39] en
Cardonal, donde vendían muy buena chicha[40].
Terminada su estadía en el lugar, fueron a ver la carreta con bueyes, pero no
estaba, ya que los animales se la habían llevado hacía el estero, en busca de
agua que producto de un periodo de fuertes lluvias, había crecido demasiado.
Como consecuencia de lo descrito anteriormente, los dos hermanos encontraron a
los bueyes con el yugo quebrado y sin la carreta, porque había sido arrastrada
por las aguas, incluso pasando por debajo del puente ferroviario, y apareció en
el tranque de Cardonal[41] con
una sola rueda.
El grupo de Larraín
Alcalde –al que pertenecía– lo conformaban: el Jefe de Grupo[42]
Florindo Román Méndez; ayudante Pedro Donaire Vicencio; Motorista Jorge Pavez
Vargas; guardavías Aliro Cornejo, Honorio González, Julio Barros, Víctor
Castro, Isaías Ovando, Eduardo González, René Pavéz, José Salinas, Germán
Pérez, Antonio Vidal y los carrilanos del sector El Lingue que pertenecían al
grupo de Larraín Alcalde, Juan Orellana, Carlos Rojas y su hijo Luis Rojas.
Según cuenta, dentro
uno de los lugares que más trabajo demandaba era el kilómetro 113 antes del
Paso Inferior Tres Ojos, porque en el invierno generalmente se cortaba el
tránsito.
En los
motorieles que anduvo señala la FA- 26; 27; 202; 208, siendo la última en la
que trabajó la FA -171.
El 20 de junio
del año 1979, se integra al grupo de vía de Pichilemu con el cargo de motorista. En julio de 1986, se acoge a
retiro de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado.
[1] Bisabuelo de Juan Cornejo
Acuña y Tatarabuelo de Juan Cornejo T.
[2] Trabajó en el
ferrocarril de Sarmiento.
[3] Trabajó en la sección vías
y obras de la estación San Fernando.
[4] Abuelo de Juan Cornejo A.
y bisabuelo de Juan Cornejo T.
[5] Fogonero y posteriormente
maquinista del Ramal San Fernando a Pichilemu.
[6] Algunos hermanos fueron
ferroviarios del ramal Pichilemu.
[7] Es tío de uno de los autores
(Juan Cornejo Acuña)
[8] Ver en sobre el ramal Pichilemu y el
Turismo.
[9] Como dato anecdótico, se acuerda de la gran afluencia
de fieles cuando en 1953 arriba a la estación de Pichilemu el Cardenal José
María Caro Rodríguez con el obispo de San Felipe Monseñor Roberto Bernardino
Berríos (Fraile Franciscano).
[11] Lugar del cual sacaban material
rocoso para defensa de pilares de puentes ferroviarios en diferentes ríos.
[12] Ver su biografía.
[13] Ordinario Alameda –
Pichilemu y viceversa.
[14] No obstante, recalca que el 11 a y el 12 a no eran el
mismo servicio que el ya familiar Ordinario 11 y 12 (Alameda Pichilemu y
viceversa), ya que, este último era el que se detenía en todas las estaciones
de la vía central hasta San Fernando y luego del respectivo cambio de
locomotoras se detenía en todas las estaciones del ramal costino.
[15] Tren local de San
Fernando a Pichilemu y viceversa
[16] Era un tren que sólo
salía en el verano los días domingo, iniciaba
servicio alrededor de las 7 de la mañana y regresaba en la tarde. El
número que lo identificaba era el 39 (ida) y 40 (vuelta).
[17] Era familiar de Antonio
Íñiguez Vicuña, en específico prima en segundo grado.
[18] Delia –con ayuda de
algunos apoderados– preparaba un paseo para los niños de la escuela los
primeros días de diciembre, los llevaban a la Quebrada Honda, tomando el
camino público en dirección a Ciruelos.
Allí en el lugar lleno de vegetación de la zona
existían dos pozas, en una se bañaban los hombres y en la otra las mujeres
mientras la profesora junto a algunos apoderados les preparaban un rico asado
con ensaladas. Ya por la tarde regresaban felices y cansados de tanto jugar y
bañarse. Este era el regalo para los niños como término del año escolar.
[19] Actualmente se encuentra
preservada en el Museo Ferroviario Pablo Neruda de Temuco. Esta locomotora,
posee como característica que en la década de 1980 fue denominada como Montaña Verde por ser pintada de ese
color.
[20] Mientras hacía el curso se quedaba en el hogar
de la Maestranza San Eugenio.
[22]
Periodista - escritor
[23] Mientras hacía el curso se quedaba en el hogar de la Maestranza San Eugenio.
[23]
Tomándose como inicio el año de aprobación de la ley de la extensión a Alcones,
quedando ésta como estación terminal hasta aproximadamente el año 1912.
[24] Entrevista del 22.05.2013 a las 09:50 a.m., por Juan Cornejo Acuña.
[25] El Maquinista era don
Santiago Donoso.
[26] En esta locomotora a
vapor, trabajó en el sur del país. Posteriormente, fue maquinista cuando prestó
servicio para el Tren del Vino.
[27] El cual en la actualidad
presta servicio de carga y ocasionalmente
el Expreso del Recuerdo, solo hasta San Antonio, producto que de esta
última estación hasta Cartagena fue levantada.
[28] En esta locomotora
trabajó con don Raúl Montecinos.
[29] Locomotora que queda de
repuesto, por si había una en falla.
[30]
Quien asociado con Juan Carrasco eran dueños de la panadería, pastelería y
fuente de Soda La Chilena, cercana a
la estación.
[31] Quien practicaba Boxeo, disputó el título nacional
de esta modalidad en el fortín ferroviario de San Fernando
[32] En
lenguaje médico, significa una desorganización del ritmo cardiaco, es decir el
ritmo cardiaco en algunos lapsos es normal, en otros es acelerado y en otros
casos es lento.
[33] En una conversación el
maquinista Rubén Tobar, contó que Varelita, como le decían cariñosamente, era
buen cocinero, y cuando iban hacia
Pichilemu en la 524, tenían una olla a vapor
la que al poseer una cavidad podía ser conectada a la locomotora y con eso calentar su almuerzo. También en ocasiones, se detenía
en Nancagüa a comprar un kilo de carne y el mismo maquinista la cocinaba en esa
olla a vapor.
[34] Ver en el libro Historia del Ramal San Fernando a PichilemuRecuerdos de Mi
Infancia, Juan Cornejo Acuña con maquinista José Varela.
[35] Ubicada en el kilómetro
108.5500 del Ramal a Pichilemu.
[36] Nombre que se daba al
tramo que tenían que mantener la vía.
[37] Los lugareños con sus
carretas tirados por bueyes pasaban por debajo del Puente San Miguel, en aquellos
años había un desvío del camino actual hacia el estero.
[38] A Ramón le decían Ramón
largo, ya que, tenía una estatura aproximada de dos metros cinco
centímetros.
[39] Así denominaban a las
Cantinas.
[40] Licor producto de la uva.
[41] En aquellos tiempos el
tranque tenía una profundidad de veinticuatro metros, posteriormente se
profundiza a 26mts.
[42] Antes se denominaba Cabo
de cuadrilla.